Intervención del Rector Heriberto Grijalva Monteverde
Apertura Campus Cajeme
Muchos años han transcurrido desde el día aquel en que el sueño inicial de algunos intrépidos y osados sonorenses se tornara en una visión tan concreta que guió sus pasos y esfuerzos hasta hacerla una realidad: contar con una universidad para garantizar la educación de sus hijos-
Y aún cuando hace casi 68 años el sueño fincó sus primeras raíces en la capital del estado, con el tiempo abrió de nuevo sus alas para extenderse a lo largo y ancho de la geografía sonorense. Así, ciudades como Hermosillo, Santa Ana, Navojoa, Caborca y Nogales, regiones estratégicas para el estado, vieron llegar, con la apertura de nuevos recintos universitarios, mejores oportunidades no sólo para la formación y capacitación de sus jóvenes, sino para el desarrollo integral de sus comunidades.
Tal vez el sueño de muchos cajemenses de contar con su propia universidad, tardó más tiempo en concretarse porque instituciones educativas hermanas, como el ITSON y posteriormente otras como el ITESCA, por mencionar algunas, han cubierto satisfactoriamente la demanda de formación de profesionistas en esta región del Valle del Yaqui.
Así como fue evidente que en la creación de nuestra universidad se buscó “intensificar la educación en aquellas especialidades que demandan las necesidad más sentidas del estado”, como bien lo describiera un ex rector de la UNAM (Lic. Luis Garrido, 1950), el campus Cajeme surge como un proyecto institucional planteado desde hace varios años atrás y que contemplaba la oferta, exclusivamente, de licenciaturas relacionadas con el sector salud para aprovechar al máximo la ventaja competitiva que ofrece esta región del Valle del Yaqui en cuanto a infraestructura hospitalaria, servicios y personal altamente calificado en ciencias médicas y de la salud; ya que al fortalecer la formación integral de nuestros egresados, podemos también contribuir a solucionar la problemática que aqueja a las comunidades populosas y marginadas del sur de nuestro estado, principalmente.
En este contexto, no venimos a competir con nadie.
Para la Universidad de Sonora, estar hoy en Cajeme implica venir a complementar esfuerzos y brindar una mayor oferta educativa pero, sobre todo, representa ampliar el abanico de oportunidades y campos de estudio para formar al “nuevo profesionista”, al nuevo ser humano capaz de llevar a nuestra sociedad a mejores estadíos de vida; hombres y mujeres capaces de reconocer y desplegar todas sus capacidades en beneficio propio y de su comunidad; con una cultura y valores propios pero, sobre todo, con un sentido de responsabilidad y solidaridad hacia los que menos tienen; que no temen tomar las riendas del futuro en sus manos y convertirse en los agentes del cambio que darán certeza y rumbo al desarrollo armónico y sostenible de nuestro estado y nuestro país.
Como oriundo de esta región, me siento muy complacido de estar ante ustedes hoy como Rector de la máxima casa de estudios de nuestro estado, la Universidad de Sonora y, desde hoy, su universidad; una institución transformadora que busca adaptarse a los nuevos retos que plantea el futuro, en un mundo que presenta avances hasta hace poco impensables en el campo de la ciencia y la tecnología, principalmente; y donde las humanidades, la cultura y las artes han encontrado su máxima expresión.
Me acompaña también un grupo de universitarios que trabajaron intensamente para hacer este sueño realidad y llegar a este día en el que damos la bienvenida a los nuevos búhos universitarios del campus Cajeme; un campus que estoy seguro será de los mejores en su género, porque está enclavado en el centro del Valle del Yaqui, donde se ha privilegiado el desarrollo integral de los sistemas de salud, tanto el público como el privado, y que será el centro de formación e incubación de todos ustedes, los futuros licenciados en Medicina, Enfermería, Ciencias Nutricionales y Químico Biólogo Clínico.
A los nuevos búhos de este campus los respaldan 68 años de tradición y experiencia en el sector educativo por lo que su despegue no encontrará escollos ni sobresaltos que no podamos, juntos, superar. Por supuesto, ustedes deberán imprimir al campus su sello característico, el sello del trabajo fecundo, creativo e innovador que distingue a los hombres y mujeres del sur del estado.
Deseo compartir con ustedes una reflexión que hiciera nuestro primer rector, el Maestro Aureliano Esquivel Casas, quien en 1942 expresó: “La universidad no será una panacea, no resolverá todos los problemas del Estado; pero seguramente prestará su cooperación para hallar la solución de algunas pero no lo hará con su solo esfuerzo. Es necesario que los hijos de Sonora acepten la idea de que el progreso científico, cultural y económico del Estado depende de ellos; de su voluntad de hacer las cosas.” Un pensamiento que evidentemente no ha perdido su vigencia y que debe movernos a la reflexión y a la acción conjunta.
Orgullosamente expreso mi convicción de que nos encontramos en una etapa de grandes logros institucionales, con un crecimiento notable, ordenado y productivo que nos permite consolidar un proyecto de futuro donde las funciones sustantivas (investigación, docencia, extensión y vinculación) se convierten en detonadores de impacto social; además de que hemos alcanzado la madurez necesaria para ser considerados referentes educativos en el plano nacional e internacional. Y todo ello ha sido posible debido a la participación y el compromiso de la comunidad universitaria que nos conforma y de la que ustedes, ahora, ya son parte esencial.
No estamos cumpliendo hoy una meta más; esto es tan sólo un punto de partida porque para Cajeme y la Universidad de Sonora, lo mejor está todavía por venir….
Estoy seguro que este día estamos haciendo historia y lo hacemos de la mano de la sociedad sonorense, en particular de la gente de Cajeme y sus alrededores, quienes soñaron mucho tiempo con contar en la región con la Universidad de Sonora, nuestra alma mater.
A partir de hoy, habremos de trabajar juntos en la construcción de los espacios donde se privilegie el aprendizaje, la libre discusión de las ideas y la formación de ciudadanos con un fuerte compromiso social y responsables de su entorno; una nueva generación de sonorenses que contribuirán a enaltecer aún más nuestro lema: “El saber de mis hijos hará mi grandeza”.
Dr. Heriberto Grijalva Monteverde.
Rector